El primer aprendizaje: una plancha muy caliente y una cocción breve
Los filetes de tarantelo y ventresca son el mejor punto de partida para aprender a marcar el atún rojo a la plancha. También puedes utilizar los medallones de solomillo, un corte más magro y uniforme que permite controlar con facilidad el punto de cocción.
Antes de empezar, atempera el producto y seca bien su superficie. Píntalo ligeramente con aceite de oliva y colócalo sobre una sartén o plancha muy caliente.
El objetivo no es cocinar completamente el interior, sino conseguir una superficie ligeramente dorada y mantener el centro jugoso. No lo muevas durante el marcado y dale la vuelta una sola vez.
La ventresca requiere una cocción especialmente breve. Su grasa se funde rápidamente con el calor, aportando una textura untuosa y un sabor profundo. El tarantelo, algo más firme, ofrece un magnífico equilibrio entre infiltración grasa y consistencia. El solomillo presenta una carne más limpia y magra, ideal para quienes prefieren un corte uniforme.